Ojos de Dragón

¿Siguiendo adelante? — Chapter 3

A fanfiction about Severus Snape,Snape/OC,Slytherin,romance,Merodeadores in Books » Harry Potter

Capitulo 3. ¿Siguiendo adelante?

            Snape volvió a tratarla en pocos días. Claro, de una manera ruda, pues no podía dejar de ser su amigo, era como algo necesario para él. Florence tuvo más distancias, pero a medida que pasaba el tiempo las cosas volvieron a ser como antes…

- ¿Ya se te pasó el enojo? Señor Gruñón. – Dijo Florence llegando de practicar Quidditch. Se sentó a su lado en la sala común.

- Tu sabes lo que pienso Harrington… - Dijo Snape por lo bajo sin mirarla leyendo un libro.

- Ahora soy Harrington, ¿ya no soy Florence?… cambias tan rápido y dices lo que te conviene, no pudiste evitar sentir…

- No sentí más que indignación. Te gusta el ricachón de Potter, porque es tan ricachón como toda tu familia, no haces más que engañarte. – Snape parecía muy serio, pero Florence no hizo más que reírse y sus ojos grises parecían curiosos.

- ¿Crees aun que me gusta James? – Florence parecía divertida con aquello. - ¿Sabes? Creo que no me conoces…

- Tú, eres la que no te conoces y mucho menos puedes conocerme a mí.

- ¿Ah sí? Creo que estás equivocado. Te noto en la incertidumbre, estás desesperado y aparentas total control Snape. Ves cosas donde no las hay… solo por tu modo pesimista de ver la vida. En comparación contigo, soy una optimista.

- ¿Pesimista yo?

- Crees que me gusta James, porque lo odias. La sola idea de que yo me vuelva su amiga te estremece. – Snape se quedó callado, un grupo de chicos séptimo año llegaron y subieron a sus dormitorios y otros se quedaron hablando, Florence no tuvo más remedio que acercarse más a donde él estaba.

- A veces Snape, me asustas un poco… solo un poco. – Dijo ella con una sonrisita.

- Se que en los demás inspiro temor, por mi severidad. No soy de confiar, lo sabes…

- No, lo digo porque temo que me contagies esa locura… eres un genio loco, inteligente. – Dijo ella volteando.

- No creo que exista, alguien más… serio y lúcido que yo, no pierdo tiempo en tonterías… -

- Uh, Tonterías… mira quién habla de tonterías, el que quedó rayado por hacer un show en las Tres Escobas calificado como Ridículo. – Florence sonrío irónica y Snape de repente apretó el brazo de la chica fuertemente y la miró muy serio, obviamente no le causaba ninguna gracia.

- A veces, eres intolerable, asquerosa ricachona.

- Bien, creo que estoy clara… ¿amigos? – Florence extendió su mano. Pero Snape tomó otra idea, tomó su mano y la jaló hacia delante y quedando sus caras muy cerca uno del otro, le dijo.

- Si vuelves a estar fuera de mis dominios, lo lamentarás.

- Tomaré eso como un si

- No sé porque no puedo odiar a alguien como tu…- Snape suspiro y tomó en sus manos un pergamino.

- ¿Qué es eso Snape? – Decía Florence mientras este mismo revisaba un pergamino verdoso.

- Veía la carta de un Señor, un verdadero Lord, parece que necesita un gran maestro de pociones, lo conoceré en Vacaciones.

- ¿De qué se trata? – Florence parecía curiosa - ¿Cómo se llama?

- Lord Voldemort, es un mago con muchos poderes, incluso muchos  más poderes que ese vejete de Dumbledore, tiene el poder, y ha solicitado un maestro brillante de pociones, mi especialidad es pociones, se mucho más que los alumnos de séptimo y…mi padre lo conoce

- Apenas tienes 13 años, Sev. – Florence parecía poco cómoda

- No me llames Sev, odio eso. Pero ya verás como lograré. Lo impresionaré.

- No tengo un buen presentimiento de esto… pero si tu lo dices, ten cuidado con lo que haces.

- Si, Harrington pareces la mamá que nunca tuve. No va a pasar nada, verás que divertido será para nosotros…

- ¿Nosotros?

- ¿Vendrás? Somos amigos, inseparables, sabemos más que todos ellos de artes oscuras, seremos los más beneficiados, somos astutos, diferentes, no les importamos a ellos, pero junto a él nos haremos invencibles, ¿Qué dices?

- Aun faltan 4 años para salir de Hogwarts, tendremos bastante tiempo para pensarlo, ¿en serio crees que estaremos juntos en todo?

- Si, en todo. ¿Por qué no? Somos amigos…

- Somos amigos.

En la mañana siguiente, Eileen estaba comiendo el desayuno junto a Florence

- Miren lo que me han regalado – Dijo Eileen sorprendida abriendo su paquete en el desayuno a la mañana siguiente – ¡Es terrible!

Eileen tenía una caja con una cara de asco, las demás chicas rieron y Florence se acercó finalmente. Dentro de la caja había un ratoncillo color dorado dormitando la siesta, con una cola larga y orejas puntiagudas.

- ¡Es precioso! – Dijo Florence.

- ¿Precioso? Es una rata, sabes cómo odio las ratas… No sé porque, pero me recuerda a Pettigrew. Ugh. – Dijo Eileen conmocionada, algunos alumnos de las otras casas voltearon a verla.

- Es precioso, siempre quise tener una. Mis padres no me dejaban, claro – Florence la animaba y tomaba al ratoncillo en sus manos.

- Quizás puedas practicar artes oscuras en ellas, Florence – Dijo Ivan riéndose con Morgana y con Ernest, pero Severus permaneció callado.

- Mis padres aun no saben mis gustos, siempre les pedí tener un Lobo de mascota, pero claro en Hogwarts no permiten tener lobos… - Dijo Eileen, mientras Florence sonreía dándole un poco de tostada al pequeño animal.

- Vamos… es tu nueva mascota, ¿Qué nombre le pondrás? – Florence estaba fascinada.

- ¿Te gustan los ratones? – Snape la miró atento

- Si, podría ser… ¿Qué tenemos ahora?

- Defensa Contra las Artes Oscuras con los de Gryffindor. – Florence miró a Snape mientras se iba con sus amigos en dirección al tercer piso. Peter Pettigrew la miraba fijamente, Florence bajó la mirada hacia el pequeño roedor.

- Creo que Pettigrew gusta de ti, Florence. – Dijo Morgana pasando a su lado – No sé a qué hora se le ocurrió al sombrero ponerte en Slytherin, teniendo tu Club de fans en Gryffindor. – Dicho esto marchó con el resto de la pandilla.

- Te tratan mal – Florence volteó y vió a Peter Pettigrew en un rincón del salón con cara de lástima - ¿No es así?

- No, es cariño del bueno. – Florence volvió su mirada a su mesa.

- ¿Dónde están los demás? – Preguntó el pequeño Peter – Este salón está casi vacío. – Era verdad, apenas habían unos cuantos estudiantes más.

- Quizás, sus pequeños cerebros no les permitan saber que la clase va a comenzar ahora. – Florence le dijo lógica al chico. Eileen Jordan miraba pícara y sonriendo para sí.

- Oye Peter, ¿es verdad eso? – Dijo Morgana desde atrás. – Qué te gusta Harrington, no estaría mal… encajan los dos, ella no parece ser de Slytherin y tu no pareces ser de Gryffindor. – Los chicos que estaban rieron del comentario.

- No me pareció gracioso Zewell – Dijo Peter.

- Cállate, cara de rata rollizo. No eres más que una marioneta de tus amigos populares, como si ellos le importaras. Tú haces lo que tus amigotes hacen… eres un inferior en todo sentido y te escudas con ellos.

            Peter se puso a llorar, era lógico puesto que siempre era al que molestaban. Eileen y Florence se quedaron viendo la escena con escepticismo.

- Me parece que Morgana aun no ha visto la cara de sapo mal alimentado que tiene su querido Ivan. – Dijo Florence en voz alta y muy desafiante.

- Oh… se me olvidaba, eres una defensora de los idiotas como Pettigrew. – Dijo Morgana, le encanta traspasarse en sus insultos cuando el resto de la pandilla no estaba.

- No tengo ningún problema en mostrarte quien soy. – Florence se levantó y enfurecida le iba a lanzar una maldición, cuando Eileen la detuvo.

- Basta ya, déjalo así. – Dijo Eileen tensa, justo cuando fue irrumpida la sala…

- ¡50 puntos menos a Gryffindor! – Dijo Rufus Blaise entrando enojado, con un grupo de chicos detrás, entre ellos, Ernest, Ivan, Evan, James, Sirius y Remus.

- Profesor, Snape tuvo la culpa. Mire lo que le hizo a James – Dijo Sirius alterado e igual de enojado. James estaba con un ojo morado y un labio partido.

- No quiero excusas Black, siéntese en su puesto.

- Es injusto

- Snape es un bastardo desgraciado que se le deja practicar Artes Oscuras a lo libre solo porque es de Slytherin – Dijo James muy ofendido.

- No quiero oír más calumnias, Potter, Black, ahora mismo vayan a donde el director, no sin antes decirles. 60 puntos menos a Gryffindor por alzar la voz a un profesor.

            En ese momento entró alguien más, era Lily Evans con Severus Snape, este último tenía la apariencia más deplorable de todas, ya que su cabello negro y grasoso había sido pintado de un color verde eléctrico y su cara estaba manchada con pintura negra, haciéndolo parecer un mapache. Expedía un olor fuerte, de seguro eran bombas fétidas y venía enojado también.

- Bien hecho, imbécil. Ojala te expulsen – Dijo James pasando rudamente entre los dos.

- Vete y dile a tus mamis que te cuiden, ya que tu solo no puedes. – Dijo Snape fuera de sus casillas.

- ¿Qué ha ocurrido? – Dijo Morgana muy sorprendida.

- Nada, una ofensiva de parte de esos Gryffindors – Dijo Ernest frotando los nudillos. – Ya verán…

- Les debería dar vergüenza deshonrar nuestra casa, por eso les quito 5 puntos a Slytherin.

- Es injusto – gritó Lily Evans con la cara roja – No ve lo que sus demonios han hecho, casi destrozan a James y no les quita suficiente puntos… usted está loco.

- No quiero más gritos ni ofensas hacia mi – Dijo Blaise – Señorita Evans, ¡cierre la boca!

- Ellos empezaron – Dijo Lupin con un tono sereno. – Nos buscaron y nos amenazaron nosotros respondimos.

- No más excusas Lupin, silencio ahora. La clase va a comenzar – Blaise usó un tonó tan severo que todos se callaron y volvieron a sus puestos. Snape se sentó al lado de Florence sin darse cuenta, Morgana se le quedó viendo extraño.

- ¿Y Bien? ¿Quién empezó? – Florence lo miró severo, mientras el bajaba la mirada, no había mostrado esa actitud de nervios con ninguna otra persona.

- Nosotros… pero se lo tenían merecido – Snape la miró momentáneamente.

- No sabes cómo gastar tu tiempo, ni cómo gastar bromas. Aprovecha el tiempo en algo más útil. – Florence vio que Morgana los observaba y calló al instante.

- No me digas que hacer niña. – Snape sacó su tarea. En ese momento una niña de primer año entró al salón, era bajita y con cabellos rojizos.

- ¡Eh! Evans, tu mocosa hermana te ha venido a buscar – Dijo Wilkes haciéndole una mueca. Todos rieron, pero Lily lo ignoró, era de Gryffindor su nombre era Marianne pero no era hermana de Lily.

- ¿Qué desea señorita? – Dijo Blaise sin mirarla.

- Busco a Remus Lupin – la niña enrojeció ligeramente, se acercó a Lupin le dio un pergamino y luego sin decir más besó su mejilla, Lupin se quedó plasmado y la niña le sonrió. Florence no podía creerlo ¿es que las hormonas atacaban a los niños más pequeños también? Eileen se había levantado para tratar de ahorcar a la niñita. Estaba a punto de sujetar su cuello y Florence fue detrás de su amiga y la tumbó al suelo. Todos voltearon y se dieron cuenta del desastre, y empezaron a reír.

- ¿Qué ocurre? Jordan, Harrington, ¿qué hacen allí en el piso? Nunca me había sentido tan avergonzado de mi propia casa… - Dijo Blaise mirándolas fríamente.

- Nada, nos tropezamos – Dijo Florence en alto.

- ¿Por qué hiciste eso? Me hubieras dejado acabar con la enana esa… - Dijo Eileen con lágrimas en los ojos - esa niña precoz, y de prematura y perturbadora actitud, para acabar con su vida de una manera prematura también.

- Si, pero no es el momento Eileen, no querrás menos puntos para Slytherin.

- A ti no te importa Slytherin

- Pero me importa que no hagas el ridículo frente a todos, no tienes que llegar a eso. – Florence se regresó a su puesto y encendió el caldero.

- No me comprendes. No lo sabes, Florence, como a ti no te gusta nadie no lo entiendes.- Dijo Eileen triste – Ojala me entendieras. Eres rara a veces.

- Otra vez con eso. Basta, te equivocas – Dijo ella en un tono herido. Ahora ella era rara por querer detenerla de hacer el ridículo frente a todos los demás – No sabes…

- Ni siquiera tienes vida social – Dijo Eileen enfurecida mientras la niña pasaba a su lado – por eso no te importa…

- Hey, dirige tu enojo hacía otro lado ¿Vida Social? Querida Eileen, no espero realmente que quieras verme en la primera plana de los chismes colegiales. No me importa ser Miss Popularidad, ni quiero ser reconocida. ¿Qué si me gusta alguien?

- Aja, te gusta alguien, ¿Quién es? – Eileen parecía preocupada e interesada.

- No me gusta nadie, y… - Florence miró a Snape que la miró momentáneamente, pero el bajó la mirada - … mejor empecemos la poción, no debemos retrasarnos.

- Bien, tu secreto queda guardado conmigo. No le diré a nadie que te mueres por Potter. – Eileen la miró pícaramente.

- No me gusta Potter, Eileen por favor. – Florence no sabía cómo hacerla comprender que no le pasaba nada, pero iba a ser muy difícil.